Por qué el reparto de tareas genera tantas discusiones
Casi nunca se discute por un plato sin fregar, sino por la sensación de llevar más peso que el otro. Y esa sensación suele venir de las tareas que no se ven: pensar qué se come esta semana, darse cuenta de que falta detergente, acordarse de la revisión del coche o del cumpleaños de la suegra. Es lo que se conoce como carga mental.
La calculadora da más peso a las tareas que llevan más tiempo (cocinar, cuidar de otros) y separa las de carga mental para que se vean.
Cómo usar el resultado
- Que cada uno rellene la calculadora por separado y comparad los resultados: la percepción suele ser distinta.
- Repartid tareas completas, no ayudas: quien se encarga de la ropa se encarga de toda la ropa, sin que el otro tenga que recordárselo.
- Revisad el reparto cuando cambien los horarios, nazca un hijo o uno de los dos cambie de trabajo.
Si el tema se ha convertido en una fuente constante de conflicto, un psicólogo o un terapeuta de pareja puede ayudaros a reorganizaros sin que nadie se sienta atacado.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la carga mental en pareja?
Es el trabajo de pensar, planificar y acordarse de todo lo que hace falta en casa: la compra, las citas, los regalos, los pagos. No se ve, pero cansa tanto como hacer las tareas y suele recaer más en una persona.
¿Cómo repartir las tareas de casa de forma justa?
Haced una lista con todas las tareas, también las invisibles, y repartidlas como responsabilidades completas según el tiempo y las preferencias de cada uno. Revisadla cada cierto tiempo.
¿El reparto tiene que ser al 50 %?
No necesariamente. Si uno trabaja muchas más horas fuera de casa, puede tener sentido otro equilibrio. Lo importante es que los dos lo consideréis justo.
Esta herramienta es informativa y no sustituye la ayuda de un psicólogo o sexólogo.


